María Llanos Lerma Vicente nace en Tarazona de la Mancha (Albacete, España) en el año 1939. Desde muy pequeña siente la llamada del arte, muy concretamente de la pintura:
“...
Mis ojos azules de niña veían el paisaje con todo su esplendor ...”
En el año 1957 ingresa en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos en Valencia donde cursa sus dos primeros años,
recibiendo enseñanza de entre otros de Don Francisco Lozano, Don Genaro La Huerta López y Don Enrique Lafuente Ferrari. Seguidamente se traslada a Madrid donde termina sus estudios en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en el año 1962, obteniendo el premio al paisaje.
En 1980 y tras ejercer como profesora de dibujo para centros docentes
(colegio privado El Carmelo Teresiano), Llanos
Lerma
crea su propio estudio de enseñanza en Madrid donde imparte clases de dibujo y pintura.
Aquí comienza una nueva etapa en la vida de la pintora. Durante estos años, expone en varias ocasiones en la galería de arte Torres Begué en Madrid. Destaca la exposición realizada en la galería de arte Blasco de Garay bajo el patrocinio de la Fundación CajaMadrid en Madrid en el año 1992.
Actualmente Llanos Lerma es miembro del Círculo de Bellas Artes de Madrid, en donde se reúne con un grupo de artistas de la sexta planta para continuar su obra.
“Soy una pintora auténticamente vocacional. En el silencio de mi trabajo me identifico con mis obras, mis paisajes, mis retratos ..."
Con una personalidad muy definida, Llanos Lerma desarrolla una inmensa colección de obras que atraen poderosamente por su expresividad, por la armonía de colores, de luces y sombras, y en su conjunto por su seriedad. Es profundamente impresionista.
Su obra comprende lienzos de paisajes (rurales y urbanos), retratos, bodegones, y dibujos al carboncillo y pastel, siendo el óleo sobre lienzo su principal instrumento de creación, sobre los que plasma los paisajes de su tierra de nacimiento, enamorada de los colores manchegos.
No hay estridencias en los colores, sino verdad auténtica. Sus temas son suaves, puros y directos que transmiten dulzura y poesía con contrastes y matices ajustados y armonizados por la belleza del conjunto. Llanos Lerma sabe reflejar la variedad del paisaje que la naturaleza muestra en cada lugar, sus colores y peculiaridades, su alma propia.
Sus obras desprenden un encanto personal que no se asemeja en nada a otros pintores. No hay que mirar la firma de Llanos Lerma para reconocer su obra.